A veces me pierdo en mis cavilaciones;
mis huesos se tornan invisibles; y mi corazón, de tanto rodar por los aires, advierte mi fragilidad de poder caer en tus brazos.
Y te soy frágil, cuando me envuelves con neblina,
cuando calas tu respiración en mi pecho con una gota de lluvia;
y soy tan frágil porque estás distante, cerca, muy cerca; y otra vez distante.
Y te soy frágil, porque tu mirada derrite mi alma;
y te soy frágil, frágil.
Y te soy frágil porque es necesario serte aún más frágil.
Muerte en pandemia......Gustavo Acosta Vinasco
-
*¡La familia de **Litteratura* *estamos de enhorabuena! **La Alcaldía de
Pereira (Colombia) acaba de publicar **“**L**a leche al sol”**, el nuevo **libro ...
3 giorni fa
