A veces me pierdo en mis cavilaciones;
mis huesos se tornan invisibles; y mi corazón, de tanto rodar por los aires, advierte mi fragilidad de poder caer en tus brazos.
Y te soy frágil, cuando me envuelves con neblina,
cuando calas tu respiración en mi pecho con una gota de lluvia;
y soy tan frágil porque estás distante, cerca, muy cerca; y otra vez distante.
Y te soy frágil, porque tu mirada derrite mi alma;
y te soy frágil, frágil.
Y te soy frágil porque es necesario serte aún más frágil.
La cena......Beatriz Gómez Casal
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*En conmemoración del Día Internacional de la Mujer*
Foto: *Andrey Zhuravlev*, *El niño tira de la manija de la puerta*Ahí
estaba yo, delante del espejo ma...
1 settimana fa
